Diez millones

Medios o redes, dilema para partidos

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Una de las experiencias que nos dejó la elección de este año, fue el uso de las redes sociales como herramientas de promoción y defensa de candidaturas. Si la tendencia es que estos espacios virtuales tengan un impacto mayor que los medios tradicionales, las pasadas campañas demostraron que no todos los partidos están preparados para el desafío.

Las redes son de quien las trabaja

Si bien los partidos políticos tienen a su disposición tiempo aire en los medios de comunicación electrónicos, publicaciones impresas propias y portales web para dar a conocer sus actividades y propuestas, la derrota que varios de ellos sufrieron en este 2018 demuestra que sus estrategias en la materia no son funcionales para los tiempos actuales.

Esto en parte porque el alcance de sus revistas impresas, por citar un ejemplo, siempre es reducido, con deficiente distribución y con un cuestionable atractivo para los lectores.

En ciertas fuerzas políticas no se termina de discutir si una revista es para llegar —o intentarlo— a toda la ciudadanía o sí debe ser un medio exclusivo para la militancia.

Otro problema se tiene con las publicaciones de carácter ideológico — su publicación es una obligación en términos de la ley que rige a los partidos—, las cuales no gozan de influencia entre la militancia, mucho menos entre los electores o académicos.

El PAN dejó de publicar Palabra, su revista ideológica sin razón alguna.

Ahora sí vamos con los spots, la reciente polémica por la manera en que algunos dirigentes hicieron uso de estos espacios, ha hecho que sean vistos no como una herramienta de comunicación del partido, sino como un instrumento de quienes quieren convertirse en candidatos.

Además, la manera en que se programan, en bloques de 5 minutos o más —dependiendo de los institutos políticos participantes en las campañas—, hace que se aleje del principal objetivo de estas piezas de comunicación: el votante.

El cuanto a portales y redes sociales de los partidos, éstas son fácilmente superadas por las que operan los candidatos. Incluso un dirigente de partido puede tener más seguidores en redes virtuales que su mismo partido.

En materia de estrategia de comunicación, los partidos han demostrado más improvisación que planeación, llegando al extremo de habilitar a personal que organiza un chat con reporteros en WhatsApp para intercambiar bromas y comentarios personales (caso real) y no para desarrollar un verdadero vínculo con los representantes de la prensa o usar dicho medio como un canal de difusión de sus actividades.

Ahora bien, si tomamos experiencias recientes, como en el caso de Jaime Rodríguez Calderón, quien gracias a Facebook logró buena aceptación entre el electorado de Nuevo León en 2015 —porque en la campaña de 2018, eso no fue suficiente—, o todo el apoyo que recibió López Obrador gracias a un ejército de activistas y bots en el 2018, nos daremos cuenta que una buena estrategia en redes sociales puede ser mejor que los medios tradicionales que actualmente se usan.

Y si nos referimos a costos, es claro que con lo que se produce un spot se puede generar una efectiva estrategia en redes sociales.

Sólo que se tiene que preguntar si los partidos están preparados para aprovechar todo el potencial de las redes sociales, combinando la rapidez de Twitter, los videos de YouTube o las posibilidades de Facebook, entre otras opciones.

Con candidatos que fácilmente superan a sus propios partidos, con estructuras paralelas que operan más fácilmente, medios en crisis por la baja de las audiencias y el desprestigio de las propias fuerzas políticas, es evidente que en este ámbito es urgente que se replantee la manera en que las redes son utilizadas en tareas proselitistas.

Se trata de un rubro que bien podría representar ahorros para el INE por el tiempo aire y costos de producción, en tanto los partidos aprovechen mejor sus portales web y redes sociales para difundir sus idearios, propuestas y actividades; adicionalmente, los partidos cuentan con financiamiento público para actividades de formación y capacitación que bien pueden ser utilizadas en la creación de equipos de trabajo especializados en el manejo de redes y el desarrollo de estrategias digitales.

Claro, siempre y cuando estén dispuestos a invertir en capital humano que ayude a alcanzar sus metas y no en colocar en cualquier puesto a los recomendados, familiares, amigos y demás integrante de sus grupos, que son los que no tienen la capacidad y experiencia, pero que realizan un trabajo que, por los resultados del 1 de julio, deja mucho que desear.

 

Del tintero

A excepción de Puebla, parece que en el resto de las entidades en donde hubo elecciones para tener un nuevo gobernador ya está todo definido, con un PRI que perdió las dos que gobernaba (Jalisco y Yucatán), con un PAN que mantuvo Guanajuato, entregó Veracruz y recuperó Yucatán, un Verde que cedió Chiapas y un PRD que perdió la CDMX, Morelos y Tabasco.

@AReyesVigueras