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Nueva forma de acallar la crítica

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Con partidos de oposición achicados, con una cómoda mayoría en el legislativo, con una presidencia con el apoyo de 30 millones de votos, se esperaría que aquella promesa de López Obrador de que se respetará la libertad de expresión de quienes piensan diferente y que no habrá censura se ponga en práctica aún antes de que el mandatario electo tome posesión, pero para documentar nuestro pesimismo, algunos de los seguidores del tabasqueño no piensan que hay que esperar para acallar la crítica en su contra.

 

Censura en red

Desde hace un par de campañas presidenciales, un grupo de activistas han apoyado la carrera política de Andrés Manuel López Obrador. Esto no tiene nada de condenable, pues uno de los derechos que tenemos es el de apoyar a quien consideremos la mejor opción en política, pero el problema viene cuando este activismo viene aparejado de intentos para acallar la crítica.

Han sido dadas a conocer muchas denuncias acerca de cómo quienes simpatizan con el ahora presidente electo recurren a insultos y otras tácticas para inhibir la crítica, buscando que las voces discordantes no den a conocer sus ideas.

Desde luego que desde el otro bando también se ha recurrido a lo mismo para atacar a quien fuera candidato presidencial en tres oportunidades distintas, lo que se apreció en campañas en su contra en 2006 –con el lema de “es un peligro para México”, o intentando asociarlo con Hugo Chávez o Nicolás Maduro–, en algo que también debe ser criticado.

Pero una vez que los opositores de López Obrador fueron derrotados, y pese a la promesa del mandatario electo de respetar la libertad de expresión, los activistas de su causa intentan acallar la crítica en su contra de muy diversas formas, en especial en el terreno de las redes sociales.

Y es que en tanto los medios tradicionales se han plegado a la voluntad del próximo presidente, incluso dándole una amplia difusión a sus decisiones o declaraciones –por no mencionar las notas triviales que tienen que ver con él–, además de buscar a funcionarios públicos o legisladores lopezobradoristas para que colaboren en dichos medios, las “benditas” redes sociales se alzan como uno de los pocos espacios en los que la crítica puede florecer.

Es por eso que el activismo a favor de López Obrador ha intensificado sus acciones para defender las decisiones presentadas –como es el caso de la opción de Santa Lucia para el nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México–, e incluso ante los errores evidentes que se han cometido con el inicio de la nueva legislatura –como la licencia a Manuel Velasco.

Pero además de intensificar su acción para manipular la discusión pública en este tipo de temas –gracias a insultos o a respuestas que fomentan más un enfrentamiento que un diálogo–, han empezado a recurrir a las denuncias de cuentas que les son incómodas, con la complicidad de las empresas que manejan las redes sociales.

Un ejemplo claro de esto se ha visto con cuentas que manejan la etiqueta #Re_AccionCiudadana que promueve en redes sociales una petición en change.org para que los gobernadores no acepten a los coordinadores estatales que ha propuesto el presidente electo.

Puede leer la petición en este enlace.

Un par de cuentas vinculadas a esta petición han sido suspendidas. Lo llamativo de este tema –que se sumaría a las suspensiones que suceden a diario–, es que Twitter no informa las razones por las cuales sucede esto, con lo que en la práctica deja en estado de indefensión a los afectados, pues además –como en la mayoría de casos como este– la empresa detrás del pajarito azul no proporciona herramientas de defensa ante este tipo de decisiones.

Que se trata de activistas que critican una decisión del presidente electo, así es; que ha recurrido a las redes sociales para hacer campaña en contra de la medida propuesta, también, pero lo han hecho exponiendo razones y utilizando los foros a los que tienen acceso como cualquier otro ciudadano.

En otros momentos, a través de redes sociales, se han dado a conocer más casos similares, todos con una constante: se trata de voces críticas al gobierno entrante, algo que además de llamar la atención nos debe preocupar, pues no sólo es la manera en que se suspende una cuenta sin dar oportunidad de defensa, sino que cada vez es más extendida la versión de que se trata de simpatizantes del presidente electo que operan desde las oficinas en México de redes como Twitter y Facebook, aprovechando el hecho de laborar en dichas empresas.

Sólo queda esperar que la palabra del presidente electo se cumpla y pueda controlar a la legión de fanáticos que tiene en las redes, de lo contrario uno de los problemas que tendrá –además de los que conlleva el ejercicio de gobierno–, será la demolición de su imagen gracias a este tipo de personajes.

 

Del tintero

¿Y usted, usa las redes para quejarse de todo o busca informarse y participar de la discusión pública? Esta reflexión nos ayudaría a valorar mejor este tipo de espacios.

@AReyesVigueras